1Más tarde, ese día, Jesús se fue de la casa y se sentó a enseñar13:1 Está implícito. Los maestros religiosos se sentaban cuando querían instruir a sus discípulos. junto al lago.
2Más tarde, ese día, Jesús se fue de la casa y se sentó a enseñar13:1 Está implícito. Los maestros religiosos se sentaban cuando querían instruir a sus discípulos. junto al lago.
3Pero se reunieron a su alrededor tantas personas, que tuvo que subirse a una barca y allí se sentó a enseñar, mientras que todas las multitudes se quedaron de pie en la playa.
4Pero se reunieron a su alrededor tantas personas, que tuvo que subirse a una barca y allí se sentó a enseñar, mientras que todas las multitudes se quedaron de pie en la playa.
5Él les enseñaba muchas cosas, usando relatos para ilustrarlas.13:3 “Relatos en forma de ilustraciones”, literalmente, “parábolas”.
6Él les enseñaba muchas cosas, usando relatos para ilustrarlas.13:3 “Relatos en forma de ilustraciones”, literalmente, “parábolas”.
7“Mientras sembraba, algunas de las semillas cayeron por el camino. Entonces las aves vinieron y se las comieron.
8“Mientras sembraba, algunas de las semillas cayeron por el camino. Entonces las aves vinieron y se las comieron.
9Otras semillas cayeron en suelo rocoso y porque no habia mucha tierra, germinaron pronto”.
10Otras semillas cayeron en suelo rocoso y porque no habia mucha tierra, germinaron pronto”.
11El sol salió y las chamuscó y se murieron porque no tenían raíces.
12El sol salió y las chamuscó y se murieron porque no tenían raíces.
13Otras semillas cayeron entre espinos que crecieron y las sofocaron.
14Otras semillas cayeron entre espinos que crecieron y las sofocaron.
15No obstante, otras semillas cayeron en buen suelo. Esas semillas produjeron una cosecha—algunas cien, otras sesenta, y otras treinta veces lo que se había plantado.
16No obstante, otras semillas cayeron en buen suelo. Esas semillas produjeron una cosecha—algunas cien, otras sesenta, y otras treinta veces lo que se había plantado.
17¡Todo el que tenga oídos, escuche!
18¡Todo el que tenga oídos, escuche!
19Los discípulos vinieron a Jesús y le preguntaron, “¿Por qué usas ilustraciones cuando hablas a la gente?”
20Los discípulos vinieron a Jesús y le preguntaron, “¿Por qué usas ilustraciones cuando hablas a la gente?”
21“Ustedes son privilegiados porque a ustedes se les han revelado los misterios del reino de los cielos, pero ellos no tienen ese conocimiento”, respondió Jesús.
22“Ustedes son privilegiados porque a ustedes se les han revelado los misterios del reino de los cielos, pero ellos no tienen ese conocimiento”, respondió Jesús.
23“Aquellos que ya tienen13:12 Probablemente queriendo decir que “tienen entendimiento”. recibirán más, más que suficiente. Pero aquellos que no tienen, lo que lleguen a tener se les quitará.
24“Aquellos que ya tienen13:12 Probablemente queriendo decir que “tienen entendimiento”. recibirán más, más que suficiente. Pero aquellos que no tienen, lo que lleguen a tener se les quitará.
25Esa es la razón por la que les hablo a ellos a través de ilustraciones. Porque aunque ellos pueden ver, no ven; y aunque pueden oír, no oyen; ni entienden tampoco.
26Esa es la razón por la que les hablo a ellos a través de ilustraciones. Porque aunque ellos pueden ver, no ven; y aunque pueden oír, no oyen; ni entienden tampoco.
27“La profecía de Isaías se cumple en ellos: ‘aunque ustedes oigan, no entenderán, y aunque vean, no percibirán.
28“La profecía de Isaías se cumple en ellos: ‘aunque ustedes oigan, no entenderán, y aunque vean, no percibirán.
29Ellos tienen un corazón duro, no quieren escuchar y han cerrado sus ojos. Si no fuera así, entonces podrían ver con sus ojos, oír con sus oídos y entender con sus mentes. Entonces podrían regresar a mí y yo los sanaría’.13:15 Citando Isaías 6:9-10.
30Ellos tienen un corazón duro, no quieren escuchar y han cerrado sus ojos. Si no fuera así, entonces podrían ver con sus ojos, oír con sus oídos y entender con sus mentes. Entonces podrían regresar a mí y yo los sanaría’.13:15 Citando Isaías 6:9-10.
31“Benditos los ojos de ustedes, porque pueden ver. También sus oídos, porque pueden oír.
32“Benditos los ojos de ustedes, porque pueden ver. También sus oídos, porque pueden oír.
33Les digo que muchos profetas y personas buenas anhelaron ver lo que ustedes están viendo ahora, pero no lo vieron. Ellos anhelaban escuchar lo que ustedes están escuchando, pero no lo escucharon.
34Les digo que muchos profetas y personas buenas anhelaron ver lo que ustedes están viendo ahora, pero no lo vieron. Ellos anhelaban escuchar lo que ustedes están escuchando, pero no lo escucharon.
35“Así que escuchen el relato del sembrador:
36“Así que escuchen el relato del sembrador:
37Cuando las personas oyen el mensaje del reino, y no lo entienden, el maligno viene y arranca lo que fue sembrado en sus corazones. Esto es lo que ocurre con las semillas que cayeron en el camino.
38Cuando las personas oyen el mensaje del reino, y no lo entienden, el maligno viene y arranca lo que fue sembrado en sus corazones. Esto es lo que ocurre con las semillas que cayeron en el camino.
39Las semillas sembradas en el suelo rocoso son las personas que escuchan el mensaje e inmediatamente lo aceptan con alegría.
40Las semillas sembradas en el suelo rocoso son las personas que escuchan el mensaje e inmediatamente lo aceptan con alegría.
41De esta manera permanecen por un tiempo, pero como no tienen raíces, cuando los problemas llegan, se apartan rápidamente.
42De esta manera permanecen por un tiempo, pero como no tienen raíces, cuando los problemas llegan, se apartan rápidamente.
43Las semillas que fueron sembradas entre los espinos son las personas que escuchan el mensaje, pero luego las preocupaciones de la vida y la tentación por el dinero ahogan el mensaje y éste no produce fruto.
44Las semillas que fueron sembradas entre los espinos son las personas que escuchan el mensaje, pero luego las preocupaciones de la vida y la tentación por el dinero ahogan el mensaje y éste no produce fruto.
45Las semillas sembradas en buen suelo son las personas que escuchan el mensaje, lo entienden, y producen buena cosecha—algunos cien, otros sesenta, y otros treinta veces lo que fue sembrado”.
46Las semillas sembradas en buen suelo son las personas que escuchan el mensaje, lo entienden, y producen buena cosecha—algunos cien, otros sesenta, y otros treinta veces lo que fue sembrado”.
47Entonces les contó otro relato ilustrado: “El reino de los cielos es como un granjero que sembró buena semilla en su campo.
48Entonces les contó otro relato ilustrado: “El reino de los cielos es como un granjero que sembró buena semilla en su campo.
49Pero mientras sus trabajadores dormían, llegó un enemigo y sembró maleza13:25 De hecho, se refiere a “cizaña”, o “trigo falso”, una maleza que se parecía mucho al trigo. encima del trigo. Y se fueron.
50Pero mientras sus trabajadores dormían, llegó un enemigo y sembró maleza13:25 De hecho, se refiere a “cizaña”, o “trigo falso”, una maleza que se parecía mucho al trigo. encima del trigo. Y se fueron.
51Cuando el trigo creció y produjo espigas, la maleza también creció.
52Cuando el trigo creció y produjo espigas, la maleza también creció.
53Los trabajadores del granjero vinieron a preguntarle: ‘Señor, ¿acaso no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde salió esta maleza?’
54Los trabajadores del granjero vinieron a preguntarle: ‘Señor, ¿acaso no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde salió esta maleza?’
55“‘Algún enemigo hizo esto’, respondió él. ‘¿Quieres que vayamos y arranquemos la maleza?’ le preguntaron.
56“‘Algún enemigo hizo esto’, respondió él. ‘¿Quieres que vayamos y arranquemos la maleza?’ le preguntaron.
57‘No,’ respondió él, ‘al arrancar la maleza podrían arrancar de raíz el trigo también.
58‘No,’ respondió él, ‘al arrancar la maleza podrían arrancar de raíz el trigo también.
59Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces le diré a los segadores: reúnan primero la maleza, átenla en bultos y quémenlos. Luego reúnan el trigo y almacénenlo en mi granero’”.
60Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces le diré a los segadores: reúnan primero la maleza, átenla en bultos y quémenlos. Luego reúnan el trigo y almacénenlo en mi granero’”.
61Les dio otra ilustración: “El reino de los cielos es como una semilla de mostaza que sembró un granjero en su campo.
62Les dio otra ilustración: “El reino de los cielos es como una semilla de mostaza que sembró un granjero en su campo.
63Aunque es la semilla más pequeña de todas, ésta crece y llega a ser mucho más grande que las otras plantas. De hecho, se convierte en un árbol tan grande, que las aves pueden posarse en sus ramas”.
64Aunque es la semilla más pequeña de todas, ésta crece y llega a ser mucho más grande que las otras plantas. De hecho, se convierte en un árbol tan grande, que las aves pueden posarse en sus ramas”.
65Y les contó otro relato ilustrado: “El reino de los cielos es como la levadura que una mujer mezcló con una gran cantidad de13:33 Aproximadamente, 50 libras, o 23 kilogramos. harina, hasta que toda la masa creció”.
66Y les contó otro relato ilustrado: “El reino de los cielos es como la levadura que una mujer mezcló con una gran cantidad de13:33 Aproximadamente, 50 libras, o 23 kilogramos. harina, hasta que toda la masa creció”.
67Y Jesús le enseñaba todas estas cosas a las multitudes por medio de relatos ilustrados—de hecho, él no les hablaba sin usar relatos.
68Y Jesús le enseñaba todas estas cosas a las multitudes por medio de relatos ilustrados—de hecho, él no les hablaba sin usar relatos.
69Esto cumplía las palabras del profeta: “Hablaré por medio de relatos, y enseñaré cosas ocultas desde la creación del mundo”.13:35. Citando Salmos 78:2.
70Esto cumplía las palabras del profeta: “Hablaré por medio de relatos, y enseñaré cosas ocultas desde la creación del mundo”.13:35. Citando Salmos 78:2.
71Jesús se fue de donde estaba la multitude a una casa. Sus discípulos vinieron donde él estaba y le dijeron: “Por favor, explícanos el relato de la maleza en el campo”.
72Jesús se fue de donde estaba la multitude a una casa. Sus discípulos vinieron donde él estaba y le dijeron: “Por favor, explícanos el relato de la maleza en el campo”.
73“El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre”, les explicó Jesús.
74“El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre”, les explicó Jesús.
75“El campo es el mundo. Las semillas buenas son los hijos del reino. Las semillas de maleza son los hijos del maligno.
76“El campo es el mundo. Las semillas buenas son los hijos del reino. Las semillas de maleza son los hijos del maligno.
77El enemigo que sembró las semillas de maleza es el diablo. La cosecha es el fin del mundo. Los segadores son ángeles.
78El enemigo que sembró las semillas de maleza es el diablo. La cosecha es el fin del mundo. Los segadores son ángeles.
79Así como la maleza se recoge y se quema, así será en el fin del mundo.
80Así como la maleza se recoge y se quema, así será en el fin del mundo.
81El Hijo del hombre enviará ángeles, y ellos recogerán todo lo que es pecaminoso y a todos los que hacen el mal,
82El Hijo del hombre enviará ángeles, y ellos recogerán todo lo que es pecaminoso y a todos los que hacen el mal,
83y los lanzarán en el horno abrasador, donde habrá llanto y crujir de dientes.
84y los lanzarán en el horno abrasador, donde habrá llanto y crujir de dientes.
85Entonces aquellos que viven justamente brillarán como el sol en el reino de su padre.13:43. Ver Daniel 12:3. ¡Todo el que tiene oídos, oiga!
86Entonces aquellos que viven justamente brillarán como el sol en el reino de su padre.13:43. Ver Daniel 12:3. ¡Todo el que tiene oídos, oiga!
87“El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un campo. Un hombre lo encontró, lo volvió a enterrar, y lleno de alegría se fue y vendió todo lo que tenía y entonces compró ese campo.
88“El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un campo. Un hombre lo encontró, lo volvió a enterrar, y lleno de alegría se fue y vendió todo lo que tenía y entonces compró ese campo.
89El reino de los cielos es también como un mercader que busca perlas preciosas.
90El reino de los cielos es también como un mercader que busca perlas preciosas.
91Cuando encontró la perla más costosa que alguna vez conociera, se fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
92Cuando encontró la perla más costosa que alguna vez conociera, se fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
93Una vez más, el reino de los cielos es como una red de pescar que fue lanzada al mar y atrapó todo tipo de peces.
94Una vez más, el reino de los cielos es como una red de pescar que fue lanzada al mar y atrapó todo tipo de peces.
95Cuando estaba llena, fue sacada a la orilla. Los buenos peces fueron colocados en las canastas, mientras que los malos peces fueron echados a la basura.
96Cuando estaba llena, fue sacada a la orilla. Los buenos peces fueron colocados en las canastas, mientras que los malos peces fueron echados a la basura.
97“Así serán las cosas cuando llegue el fin del mundo. Los ángeles saldrán y separarán a las personas malas de las personas buenas,
98“Así serán las cosas cuando llegue el fin del mundo. Los ángeles saldrán y separarán a las personas malas de las personas buenas,
99y las lanzarán en el horno abrasador, donde habrá llanto y crujir de dientes.
100y las lanzarán en el horno abrasador, donde habrá llanto y crujir de dientes.
101“¿Ahora lo entienden todo?” “Sí”, respondieron ellos.
102“¿Ahora lo entienden todo?” “Sí”, respondieron ellos.
103“Todo maestro religioso que haya aprendido acerca del reino de los cielos es como el propietario de una casa que saca de su despensa tesoros nuevos y viejos”, respondió Jesús.
104“Todo maestro religioso que haya aprendido acerca del reino de los cielos es como el propietario de una casa que saca de su despensa tesoros nuevos y viejos”, respondió Jesús.
105Después que Jesús terminó de contar estos relatos, se fue de allí.
106Después que Jesús terminó de contar estos relatos, se fue de allí.
107Entonces regresó a la ciudad donde se había criado13:54 Nazaret. y allí enseñaba en la sinagoga. Las personas estaban asombradas, y preguntaban: “¿De dónde obtiene su sabiduría y sus milagros?
108Entonces regresó a la ciudad donde se había criado13:54 Nazaret. y allí enseñaba en la sinagoga. Las personas estaban asombradas, y preguntaban: “¿De dónde obtiene su sabiduría y sus milagros?
109¿No es este el hijo del carpintero? ¿No es este el hijo de María, y hermano de Santiago, José, Simón y Judas?
110¿No es este el hijo del carpintero? ¿No es este el hijo de María, y hermano de Santiago, José, Simón y Judas?
111¿No viven sus hermanas entre nosotros? ¿De dónde, entonces recibe todo esto?”
112¿No viven sus hermanas entre nosotros? ¿De dónde, entonces recibe todo esto?”
113Y por esta razón se negaban a creer en él.
114Y por esta razón se negaban a creer en él.
115Como ellos no lograron creer en él, Jesús no hizo muchos milagros allí.
116Como ellos no lograron creer en él, Jesús no hizo muchos milagros allí.