We Believe JesusFe, Esperanza y Nueva Vida

Lucas 9

Versión Biblia Libre · espanhol

← Lucas 8 Lucas Lucas 10 →

1Jesús reunió a sus doce discípulos. Y les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y el poder para sanar enfermedades.

2Jesús reunió a sus doce discípulos. Y les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y el poder para sanar enfermedades.

3Entonces los envió para que proclamaran el reino de Dios y para que sanaran a los enfermos.

4Entonces los envió para que proclamaran el reino de Dios y para que sanaran a los enfermos.

5“No lleven nada para el viaje”, les dijo. “No lleven bastón, no lleven bolsas, no lleven pan, no lleven dinero, ni siquiera ropa adicional.

6“No lleven nada para el viaje”, les dijo. “No lleven bastón, no lleven bolsas, no lleven pan, no lleven dinero, ni siquiera ropa adicional.

7Cualquier casa en la que entren, quédense allí, y cuando deban irse, váyanse de allí.

8Cualquier casa en la que entren, quédense allí, y cuando deban irse, váyanse de allí.

9Si la gente se niega a aceptarlos, sacudan el polvo de sus pies cuando abandonen la ciudad como una advertencia contra ellos”.

10Si la gente se niega a aceptarlos, sacudan el polvo de sus pies cuando abandonen la ciudad como una advertencia contra ellos”.

11Entonces ellos partieron y se fueron a las aldeas, anunciando la buena noticia y sanando por dondequiera que iban.

12Entonces ellos partieron y se fueron a las aldeas, anunciando la buena noticia y sanando por dondequiera que iban.

13Herodes el tetrarca había oído sobre todas las cosas que estaban pasando,9:7 Refiriéndose particularmente a Jesús. y estaba muy perplejo. Algunos decían que Juan se había levantado de entre los muertos;

14Herodes el tetrarca había oído sobre todas las cosas que estaban pasando,9:7 Refiriéndose particularmente a Jesús. y estaba muy perplejo. Algunos decían que Juan se había levantado de entre los muertos;

15otros decían que había aparecido Elías; y también había otros que decían que uno de los antiguos profetas había vuelto a vivir.

16otros decían que había aparecido Elías; y también había otros que decían que uno de los antiguos profetas había vuelto a vivir.

17Herodes dijo: “No hay duda9:9 Implícito; reflejando el hecho de que el pronombre “yo” es enfático en la oración. de que yo decapité a Juan. ¿Quién es este hombre, entonces? Estoy oyendo todas estas cosas de él”. Y Herodes trataba de buscar una manera de conocer a Jesús.

18Herodes dijo: “No hay duda9:9 Implícito; reflejando el hecho de que el pronombre “yo” es enfático en la oración. de que yo decapité a Juan. ¿Quién es este hombre, entonces? Estoy oyendo todas estas cosas de él”. Y Herodes trataba de buscar una manera de conocer a Jesús.

19Cuando los apóstoles regresaron, le informaron a Jesús lo que habían hecho. Entonces él se fue con ellos y se dirigieron a una ciudad llamada Betsaida.

20Cuando los apóstoles regresaron, le informaron a Jesús lo que habían hecho. Entonces él se fue con ellos y se dirigieron a una ciudad llamada Betsaida.

21Sin embargo, las multitudes lo encontraron cuando se iba y lo siguieron. Él los recibió y les explicó el reino de Dios, y sanó a todos los que necesitaban ser sanados.

22Sin embargo, las multitudes lo encontraron cuando se iba y lo siguieron. Él los recibió y les explicó el reino de Dios, y sanó a todos los que necesitaban ser sanados.

23Siendo más tarde ese día, los doce discípulos vinieron donde él estaba y le dijeron: “Debes despedir ahora a la multitud para que puedan ir a las aldeas y encuentren un lugar donde quedarse y alimento para comer, pues estamos alejados de todo aquí”.

24Siendo más tarde ese día, los doce discípulos vinieron donde él estaba y le dijeron: “Debes despedir ahora a la multitud para que puedan ir a las aldeas y encuentren un lugar donde quedarse y alimento para comer, pues estamos alejados de todo aquí”.

25“¡Dénles ustedes de comer!” dijo Jesús.

26“¡Dénles ustedes de comer!” dijo Jesús.

27Y había aproximadamente cinco mil hombres allí.

28Y había aproximadamente cinco mil hombres allí.

29Los discípulos lo hicieron y todos se sentaron.

30Los discípulos lo hicieron y todos se sentaron.

31Entonces Jesús tomó los cinco panes y los dos peces, y alzando su vista al cielo, bendijo el alimento y lo partió en pedazos. Y continuó entregando el alimento a los discípulos para que lo compartieran con la gente.

32Entonces Jesús tomó los cinco panes y los dos peces, y alzando su vista al cielo, bendijo el alimento y lo partió en pedazos. Y continuó entregando el alimento a los discípulos para que lo compartieran con la gente.

33Todos comieron hasta que quedaron saciados, y luego se recogieron doce canastas con lo que quedó.

34Todos comieron hasta que quedaron saciados, y luego se recogieron doce canastas con lo que quedó.

35En otra ocasión, cuando Jesús estaba orando en privado solamente con sus discípulos, les preguntó: “Toda esta multitud de personas, ¿quién dicen que soy?”

36En otra ocasión, cuando Jesús estaba orando en privado solamente con sus discípulos, les preguntó: “Toda esta multitud de personas, ¿quién dicen que soy?”

37“Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que Elías, y todavía otros dicen que eres uno de los antiguos profetas que resucitó de entre los muertos”, respondieron ellos.

38“Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que Elías, y todavía otros dicen que eres uno de los antiguos profetas que resucitó de entre los muertos”, respondieron ellos.

39“¿Y ustedes?” preguntó él. “¿Quién dicen ustedes que soy yo?”

40“¿Y ustedes?” preguntó él. “¿Quién dicen ustedes que soy yo?”

41Entonces Jesús les dio instrucciones estrictas de no contarle a nadie sobre ello.

42Entonces Jesús les dio instrucciones estrictas de no contarle a nadie sobre ello.

43“El Hijo del hombre tendrá que experimentar horribles sufrimientos”, dijo. “Será rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes, y por los maestros religiosos. Lo matarán, pero el tercer día se levantará de nuevo”.

44“El Hijo del hombre tendrá que experimentar horribles sufrimientos”, dijo. “Será rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes, y por los maestros religiosos. Lo matarán, pero el tercer día se levantará de nuevo”.

45“Si alguno de ustedes quiere seguirme debe negarse así mismo, tomar su cruz diariamente, y seguirme”, les dijo Jesús a todos ellos.

46“Si alguno de ustedes quiere seguirme debe negarse así mismo, tomar su cruz diariamente, y seguirme”, les dijo Jesús a todos ellos.

47“Porque si ustedes quieren salvar sus vidas, la perderán; y si pierden su vida por mi causa, la salvarán.

48“Porque si ustedes quieren salvar sus vidas, la perderán; y si pierden su vida por mi causa, la salvarán.

49¿Qué valor tiene que ganen el mundo entero si al final terminan perdidos o destruidos?

50¿Qué valor tiene que ganen el mundo entero si al final terminan perdidos o destruidos?

51Si ustedes se avergüenzan de mí y de mi mensaje, el Hijo del hombre se avergonzará de ustedes cuando venga en su gloria, y en la gloria del Padre, junto a los santos ángeles.

52Si ustedes se avergüenzan de mí y de mi mensaje, el Hijo del hombre se avergonzará de ustedes cuando venga en su gloria, y en la gloria del Padre, junto a los santos ángeles.

53Les digo la verdad, algunos de los que están aquí no probarán la muerte hasta que vean el reino de Dios”.

54Les digo la verdad, algunos de los que están aquí no probarán la muerte hasta que vean el reino de Dios”.

55Aproximadamente ocho días después de haberles dicho esto, Jesús llevó consigo a Pedro, Juan y Santiago y subió a una montaña para orar.

56Aproximadamente ocho días después de haberles dicho esto, Jesús llevó consigo a Pedro, Juan y Santiago y subió a una montaña para orar.

57Mientras oraba, la apariencia de su rostro cambió, y su ropa se volvió blanca, tanto que deslumbraba a la vista.

58Mientras oraba, la apariencia de su rostro cambió, y su ropa se volvió blanca, tanto que deslumbraba a la vista.

59Entonces aparecieron dos hombres rodeados de una gloria brillante. Eran Moisés y Elías, y comenzaron a hablar con Jesús.

60Entonces aparecieron dos hombres rodeados de una gloria brillante. Eran Moisés y Elías, y comenzaron a hablar con Jesús.

61Hablaban de su muerte,9:31 Literalmente, “su partida”. la cual ocurriría en Jerusalén.

62Hablaban de su muerte,9:31 Literalmente, “su partida”. la cual ocurriría en Jerusalén.

63Pedro y los otros dos discípulos estaban dormidos. Cuando se despertaron vieron a Jesús en su gloria, y a los dos hombres que estaban de pie junto a él.

64Pedro y los otros dos discípulos estaban dormidos. Cuando se despertaron vieron a Jesús en su gloria, y a los dos hombres que estaban de pie junto a él.

65Cuando los dos hombres estaban a punto de marcharse, Pedro le dijo a Jesús, “Maestro, es grandioso estar aquí. Hagamos unos refugios: uno para ti, uno para Moisés, y uno para Elías”. Pero Pedro en realidad no sabía lo que estaba diciendo.

66Cuando los dos hombres estaban a punto de marcharse, Pedro le dijo a Jesús, “Maestro, es grandioso estar aquí. Hagamos unos refugios: uno para ti, uno para Moisés, y uno para Elías”. Pero Pedro en realidad no sabía lo que estaba diciendo.

67Mientras aún hablaba, vino una nube y los cubrió. Y ellos estaban aterrorizados mientras la nube los cubría.

68Mientras aún hablaba, vino una nube y los cubrió. Y ellos estaban aterrorizados mientras la nube los cubría.

69Y una voz habló desde la nube, diciendo: “Este es mi Hijo, el Escogido. ¡Escúchenlo a él!”

70Y una voz habló desde la nube, diciendo: “Este es mi Hijo, el Escogido. ¡Escúchenlo a él!”

71Y cuando la voz terminó de hablar, Jesús estaba solo. Ellos se guardaron esto, y no le contaron a nadie en ese momento sobre lo que habían visto.

72Y cuando la voz terminó de hablar, Jesús estaba solo. Ellos se guardaron esto, y no le contaron a nadie en ese momento sobre lo que habían visto.

73Al día siguiente, cuando ya habían descendido de la montaña, una gran multitud estaba esperando para ver a Jesús.

74Al día siguiente, cuando ya habían descendido de la montaña, una gran multitud estaba esperando para ver a Jesús.

75Y un hombre que estaba entre la multitud gritó: “Maestro, por favor, mira a mi hijo. Es mi único hijo.

76Y un hombre que estaba entre la multitud gritó: “Maestro, por favor, mira a mi hijo. Es mi único hijo.

77Pero un espíritu toma posesión de él y comienza a gritar, haciéndolo convulsionar y botar espuma por la boca. Casi nunca lo deja en paz y le causa mucho sufrimiento.

78Pero un espíritu toma posesión de él y comienza a gritar, haciéndolo convulsionar y botar espuma por la boca. Casi nunca lo deja en paz y le causa mucho sufrimiento.

79Le rogué a tus discípulos que lo expulsaran, pero no pudieron hacerlo”.

80Le rogué a tus discípulos que lo expulsaran, pero no pudieron hacerlo”.

81“¡Qué pueblo tan incrédulo y corrupto son ustedes! ¿Hasta cuándo tendré que estar aquí con ustedes y soportarlos?” dijo Jesús. “Trae aquí a tu hijo”.

82“¡Qué pueblo tan incrédulo y corrupto son ustedes! ¿Hasta cuándo tendré que estar aquí con ustedes y soportarlos?” dijo Jesús. “Trae aquí a tu hijo”.

83Incluso cuando el niño se aproximaba, el demonio lo hizo convulsionar, lanzándolo al suelo. Pero Jesús intervino, reprendiendo al espíritu maligno y sanando al niño, y luego lo entregó de vuelta a su padre.

84Incluso cuando el niño se aproximaba, el demonio lo hizo convulsionar, lanzándolo al suelo. Pero Jesús intervino, reprendiendo al espíritu maligno y sanando al niño, y luego lo entregó de vuelta a su padre.

85Todos estaban asombrados por esta demostración del poder de Dios. Sin embargo, aunque todos estaban impresionados por todo lo que él hacía, Jesús les advirtió a sus discípulos:

86Todos estaban asombrados por esta demostración del poder de Dios. Sin embargo, aunque todos estaban impresionados por todo lo que él hacía, Jesús les advirtió a sus discípulos:

87“Escuchen con atención lo que les digo: el Hijo del hombre está a punto de ser entregado en manos de hombres”.

88“Escuchen con atención lo que les digo: el Hijo del hombre está a punto de ser entregado en manos de hombres”.

89Pero ellos no entendian lo que queria decir. Su significado estaba oculto para ellos para que no comprendieran las implicaciones, y ellos tenían miedo de preguntar al respecto.

90Pero ellos no entendian lo que queria decir. Su significado estaba oculto para ellos para que no comprendieran las implicaciones, y ellos tenían miedo de preguntar al respecto.

91Entonces comenzó un debate entre los discípulos sobre quién de ellos era el más importante.

92Entonces comenzó un debate entre los discípulos sobre quién de ellos era el más importante.

93Pero Jesús, sabiendo la razón por la que discutían, tomó un niño pequeño y lo colocó a su lado.

94Pero Jesús, sabiendo la razón por la que discutían, tomó un niño pequeño y lo colocó a su lado.

95Entonces les dijo: “Todo aquél que acepta a este niño en mi nombre, me acepta a mí, y todo aquél que me acepta a mí, acepta al que me envió. El menos importante entre todos ustedes es el más importante”.

96Entonces les dijo: “Todo aquél que acepta a este niño en mi nombre, me acepta a mí, y todo aquél que me acepta a mí, acepta al que me envió. El menos importante entre todos ustedes es el más importante”.

97Juan levantó la voz, diciendo: “Maestro, vimos a alguien expulsando demonios en tu nombre y tratamos de detenerlo porque no era uno de nosotros”.

98Juan levantó la voz, diciendo: “Maestro, vimos a alguien expulsando demonios en tu nombre y tratamos de detenerlo porque no era uno de nosotros”.

99“No lo detengan”, respondió Jesús. “Todo el que no está contra ustedes, está a favor de ustedes”.

100“No lo detengan”, respondió Jesús. “Todo el que no está contra ustedes, está a favor de ustedes”.

101Cuando se acercaba el tiempo de ascender al cielo, Jesús decidió con determinación ir a Jerusalén.

102Cuando se acercaba el tiempo de ascender al cielo, Jesús decidió con determinación ir a Jerusalén.

103Entonces envió mensajeros para que fueran adelante a una aldea samaritana, para que alistaran las cosas para él.

104Entonces envió mensajeros para que fueran adelante a una aldea samaritana, para que alistaran las cosas para él.

105Pero la gente no lo recibió porque él iba de camino hacia Jerusalén.

106Pero la gente no lo recibió porque él iba de camino hacia Jerusalén.

107Cuando Santiago y Juan vieron esto, le preguntaron a Jesús: “Maestro, ¿quieres que invoquemos fuego del cielo para quemarlos?”

108Cuando Santiago y Juan vieron esto, le preguntaron a Jesús: “Maestro, ¿quieres que invoquemos fuego del cielo para quemarlos?”

109Pero Jesús se dio vuelta y los reprendió.

110Pero Jesús se dio vuelta y los reprendió.

111Entonces siguieron hasta la siguiente aldea.

112Entonces siguieron hasta la siguiente aldea.

113Mientras caminaban, un hombre le dijo a Jesús: “¡Te seguiré a dondequiera que vayas!”

114Mientras caminaban, un hombre le dijo a Jesús: “¡Te seguiré a dondequiera que vayas!”

115Entonces Jesús le dijo al hombre: “Las zorras tienen sus guaridas, y las aves silvestres tienen sus nidos, pero el Hijo del hombre ni siquiera tiene un lugar donde recostar su cabeza”.

116Entonces Jesús le dijo al hombre: “Las zorras tienen sus guaridas, y las aves silvestres tienen sus nidos, pero el Hijo del hombre ni siquiera tiene un lugar donde recostar su cabeza”.

117A otro hombre le dijo: “Sígueme”. Pero el hombre respondió: “Maestro, primero déjame ir y enterrar a mi padre”.

118A otro hombre le dijo: “Sígueme”. Pero el hombre respondió: “Maestro, primero déjame ir y enterrar a mi padre”.

119“Deja que los muertos entierren a sus propios muertos”, le respondió Jesús. “Tú ve y proclama el reino de Dios”.

120“Deja que los muertos entierren a sus propios muertos”, le respondió Jesús. “Tú ve y proclama el reino de Dios”.

121Otro hombre dijo: “¡Señor, yo te seguiré! Pero primero déjame ir a casa y despedirme de mi familia”.

122Otro hombre dijo: “¡Señor, yo te seguiré! Pero primero déjame ir a casa y despedirme de mi familia”.

123Pero Jesús le dijo: “Ninguna persona que ha empezado a labrar y mira hacia atrás está apto para el reino de Dios”.

124Pero Jesús le dijo: “Ninguna persona que ha empezado a labrar y mira hacia atrás está apto para el reino de Dios”.

← Lucas 8 Lucas Lucas 10 →

Lucas 9 — espanhol:

Palabra de Dios para tiReina Valera 1909La Biblia en Español SencilloSpaRVG: Reina Valera GómezSpaRV: La Santa Biblia Reina-Valera (1909)SpaRV1865: La Santa Biblia Reina-Valera (1865) con arreglos ortográficosSpaPlatense: Biblia Platense (Straubinger)