1Después de esto, el Señor designó a otros setenta10:1 Algunos textos antiguos dicen “setenta y dos”. discípulos, y los envió de dos en dos a cada ciudad y lugar que él planeaba visitar.
2Después de esto, el Señor designó a otros setenta10:1 Algunos textos antiguos dicen “setenta y dos”. discípulos, y los envió de dos en dos a cada ciudad y lugar que él planeaba visitar.
3“La cosecha es grande, pero hay pocos trabajadores”, les dijo. “Oren para que el Señor de la cosecha envíe trabajadores a sus campos.
4“La cosecha es grande, pero hay pocos trabajadores”, les dijo. “Oren para que el Señor de la cosecha envíe trabajadores a sus campos.
5Así que sigan su camino: yo los envío como ovejas en medio de lobos.
6Así que sigan su camino: yo los envío como ovejas en medio de lobos.
7No lleven dinero, ni bolsas, ni calzado adicional, y no gasten tiempo hablando con las personas que se encuentren.
8No lleven dinero, ni bolsas, ni calzado adicional, y no gasten tiempo hablando con las personas que se encuentren.
9Toda casa donde entren, digan en primer lugar: ‘Que la paz esté en esta casa’.
10Toda casa donde entren, digan en primer lugar: ‘Que la paz esté en esta casa’.
11Si hay alguna persona pacífica viviendo allí, entonces la paz de ustedes estará con ellos; si no, la paz regresará a ustedes.
12Si hay alguna persona pacífica viviendo allí, entonces la paz de ustedes estará con ellos; si no, la paz regresará a ustedes.
13Quédense en esa casa, coman y beban todo lo que allí les brinden, pues un trabajador merece su pago. No vayan de una casa a otra.
14Quédense en esa casa, coman y beban todo lo que allí les brinden, pues un trabajador merece su pago. No vayan de una casa a otra.
15Si llegan a una ciudad y las personas de allí los reciben, entonces coman lo que esté frente a ustedes
16Si llegan a una ciudad y las personas de allí los reciben, entonces coman lo que esté frente a ustedes
17y sanen a los que estén enfermos. Díganles: ‘El reino de Dios ha venido a ustedes’.
18y sanen a los que estén enfermos. Díganles: ‘El reino de Dios ha venido a ustedes’.
19Pero si llegan a una ciudad y las personas no los reciben, vayan por las calles y díganles:
20Pero si llegan a una ciudad y las personas no los reciben, vayan por las calles y díganles:
21‘Sacudimos hasta el polvo de esta ciudad de nuestros pies para mostrarles nuestro descontento.10:11 “Desagrado”—está implícito. Pero reconozcan esto: el reino de Dios ha llegado’.
22‘Sacudimos hasta el polvo de esta ciudad de nuestros pies para mostrarles nuestro descontento.10:11 “Desagrado”—está implícito. Pero reconozcan esto: el reino de Dios ha llegado’.
23“Les aseguro que en el Día del Juicio será mejor la suerte de Sodoma que la de esa ciudad.
24“Les aseguro que en el Día del Juicio será mejor la suerte de Sodoma que la de esa ciudad.
25¡Lástima por ti, Corazín! ¡Lástima por ti, Betsaida! Porque si los milagros que ustedes vieron hubieran ocurrido en Tiro y Sidón, ya ellos se habrían arrepentido hace mucho tiempo, y estarían sentándose en cilicio y cenizas.
26¡Lástima por ti, Corazín! ¡Lástima por ti, Betsaida! Porque si los milagros que ustedes vieron hubieran ocurrido en Tiro y Sidón, ya ellos se habrían arrepentido hace mucho tiempo, y estarían sentándose en cilicio y cenizas.
27Es por eso que en el juicio Tiro y Sidón tendrán mejor suerte que ustedes.
28Es por eso que en el juicio Tiro y Sidón tendrán mejor suerte que ustedes.
29Y tú, Capernaúm, no serás exaltada en el cielo; tú descenderás al Hades.
30Y tú, Capernaúm, no serás exaltada en el cielo; tú descenderás al Hades.
31“Todo el que los oye a ustedes me oye a mí, y todo el que los rechaza a ustedes me rechaza a mí. Pero cualquiera que me rechaza a mí, rechaza al que me envió”.
32“Todo el que los oye a ustedes me oye a mí, y todo el que los rechaza a ustedes me rechaza a mí. Pero cualquiera que me rechaza a mí, rechaza al que me envió”.
33Los setenta discípulos regresaron con gran emoción, diciendo: “¡Señor, hasta los demonios hacen lo que les decimos en tu nombre!”
34Los setenta discípulos regresaron con gran emoción, diciendo: “¡Señor, hasta los demonios hacen lo que les decimos en tu nombre!”
35Y Jesús respondió: “Yo vi a Satanás caer como un rayo del cielo.
36Y Jesús respondió: “Yo vi a Satanás caer como un rayo del cielo.
37Sí, yo les he dado poder para pisar sobre serpientes y escorpiones, y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les hará daño.
38Sí, yo les he dado poder para pisar sobre serpientes y escorpiones, y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les hará daño.
39Pero no se deleiten en que los espíritus hagan lo que ustedes les dicen, solo alégrense de que los nombres de ustedes estén escritos en el cielo”.
40Pero no se deleiten en que los espíritus hagan lo que ustedes les dicen, solo alégrense de que los nombres de ustedes estén escritos en el cielo”.
41En ese momento Jesús fue lleno con el gozo del Espíritu Santo, y dijo: “¡Gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque tú ocultaste estas cosas de los sabios e inteligentes y las revelaste a tus hijos! Sí, Padre, tú te complaciste en hacerlo así.
42En ese momento Jesús fue lleno con el gozo del Espíritu Santo, y dijo: “¡Gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque tú ocultaste estas cosas de los sabios e inteligentes y las revelaste a tus hijos! Sí, Padre, tú te complaciste en hacerlo así.
43“Mi padre me ha entregado todo. Nadie entiende al Hijo, excepto el Padre, y nadie entiende al Padre, excepto el Hijo y aquellos a quienes el Hijo elige para relevarles al Padre”.
44“Mi padre me ha entregado todo. Nadie entiende al Hijo, excepto el Padre, y nadie entiende al Padre, excepto el Hijo y aquellos a quienes el Hijo elige para relevarles al Padre”.
45Cuando estaban solos, Jesús se volvió hacia sus discípulos y les dijo: “¡Estos que ven lo que ustedes están viendo deberían estar muy felices!
46Cuando estaban solos, Jesús se volvió hacia sus discípulos y les dijo: “¡Estos que ven lo que ustedes están viendo deberían estar muy felices!
47Yo les digo que muchos profetas y reyes han querido ver lo que ustedes están viendo, pero ellos no vieron, y querían oír las cosas que ustedes están oyendo, pero no oyeron”.
48Yo les digo que muchos profetas y reyes han querido ver lo que ustedes están viendo, pero ellos no vieron, y querían oír las cosas que ustedes están oyendo, pero no oyeron”.
49En cierta ocasión, un experto en leyes religiosas se levantó y quiso ponerle una trampa a Jesús: “Maestro”, preguntó, “¿Qué debo hacer para ganar la vida eterna?”
50En cierta ocasión, un experto en leyes religiosas se levantó y quiso ponerle una trampa a Jesús: “Maestro”, preguntó, “¿Qué debo hacer para ganar la vida eterna?”
51“¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué has leído?” preguntó Jesús.
52“¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué has leído?” preguntó Jesús.
53“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con todo tu espíritu, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y amarás a tu prójimo como a ti mismo”,10:27. Citando Deuteronomio 6:5 y Levítico 19:18. respondió el hombre.
54“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con todo tu espíritu, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y amarás a tu prójimo como a ti mismo”,10:27. Citando Deuteronomio 6:5 y Levítico 19:18. respondió el hombre.
55“Estás en lo cierto”, le dijo Jesús. “Haz esto, y vivirás”.
56“Estás en lo cierto”, le dijo Jesús. “Haz esto, y vivirás”.
57Pero el hombre quería vindicarse, así que le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?”
58Pero el hombre quería vindicarse, así que le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?”
59Jesús respondió, diciendo: “Un hombre descendía de Jerusalén hacia Jericó. Y fue asaltado por unos ladrones, quienes lo desnudaron y lo golpearon, dejándolo casi muerto.
60Jesús respondió, diciendo: “Un hombre descendía de Jerusalén hacia Jericó. Y fue asaltado por unos ladrones, quienes lo desnudaron y lo golpearon, dejándolo casi muerto.
61Sucedió que un sacerdote iba por el mismo camino. Este vio al hombre, pero siguió de largo, tomando el otro lado del camino.
62Sucedió que un sacerdote iba por el mismo camino. Este vio al hombre, pero siguió de largo, tomando el otro lado del camino.
63Luego pasó un levita. Pero cuando llegó al lugar y vio al hombre, también siguió de largo por el otro lado del camino.
64Luego pasó un levita. Pero cuando llegó al lugar y vio al hombre, también siguió de largo por el otro lado del camino.
65“Finalmente pasó un samaritano. Cuando pasaba por allí, vio al hombre y sintió compasión por él.
66“Finalmente pasó un samaritano. Cuando pasaba por allí, vio al hombre y sintió compasión por él.
67Se le acercó y curó sus heridas con aceite y vino, y les puso vendas. Entonces puso al hombre sobre su asno y lo llevó a una posada, y allí cuidó de él.
68Se le acercó y curó sus heridas con aceite y vino, y les puso vendas. Entonces puso al hombre sobre su asno y lo llevó a una posada, y allí cuidó de él.
69Al día siguiente le entregó dos denarios al propietario de la posada y le dijo: ‘Cuida de él, y si gastas más de esta cantidad, yo te pagaré cuando regrese’.
70Al día siguiente le entregó dos denarios al propietario de la posada y le dijo: ‘Cuida de él, y si gastas más de esta cantidad, yo te pagaré cuando regrese’.
71¿Cuál de estos tres hombres crees que fue el prójimo del hombre que fue atacado por los ladrones?”
72¿Cuál de estos tres hombres crees que fue el prójimo del hombre que fue atacado por los ladrones?”
73“El que fue bondadoso”, respondió el hombre.
74“El que fue bondadoso”, respondió el hombre.
75Mientras iban de camino,10:38 Hacia Jerusalén. Jesús llegó a una aldea, y una mujer llamada Marta lo invitó a su casa.
76Mientras iban de camino,10:38 Hacia Jerusalén. Jesús llegó a una aldea, y una mujer llamada Marta lo invitó a su casa.
77Ella tenía una hermana llamada María, quien se sentó a los pies del Señor y escuchaba su enseñanza.10:39. Al hacer esto, María se identificó como una de las discípulas de Jesús, y el hecho de que Jesús permitió esto y defendió su acción muestra que la aceptó como tal. Puede ser que la preocupación de Marta fuera más por esta ruptura del protocolo social normal que por ayudar en la cocina, y que su queja a Jesús fuera más una excusa. La respuesta de Jesús indica que la elección de María de ser su discípula fue más importante, llamándolo lo correcto que no le sería quitado.
78Ella tenía una hermana llamada María, quien se sentó a los pies del Señor y escuchaba su enseñanza.10:39. Al hacer esto, María se identificó como una de las discípulas de Jesús, y el hecho de que Jesús permitió esto y defendió su acción muestra que la aceptó como tal. Puede ser que la preocupación de Marta fuera más por esta ruptura del protocolo social normal que por ayudar en la cocina, y que su queja a Jesús fuera más una excusa. La respuesta de Jesús indica que la elección de María de ser su discípula fue más importante, llamándolo lo correcto que no le sería quitado.
79Marta estaba preocupada por todas las cosas que debían hacerse para preparar la comida, así que vino donde Jesús y le dijo: “Maestro, ¿no te preocupa que mi hermana me ha dejado haciendo todo el trabajo a mí sola? ¡Dile que venga y me ayude!”
80Marta estaba preocupada por todas las cosas que debían hacerse para preparar la comida, así que vino donde Jesús y le dijo: “Maestro, ¿no te preocupa que mi hermana me ha dejado haciendo todo el trabajo a mí sola? ¡Dile que venga y me ayude!”
81“Marta, Marta”, respondió el Señor, “estás preocupada y alterada por esto.
82“Marta, Marta”, respondió el Señor, “estás preocupada y alterada por esto.
83Pero solo una cosa es realmente necesaria. María ha elegido lo correcto, y no se le quitará”.
84Pero solo una cosa es realmente necesaria. María ha elegido lo correcto, y no se le quitará”.