1¿POR qué, oh Dios, 74.1 Sal. 79.1,5.nos has desechado para siempre?
2Acuérdate de tu congregación, 74.2 Ex. 15.16.que adquiriste de antiguo,
3Levanta tus pies á los 74.3 Sal. 73.18. Is. 61.4.asolamientos eternos:
4Tus enemigos han bramado en medio de tus sinagogas:
5Cualquiera se hacía famoso según que había levantado
6Y ahora con hachas y martillos
7Han puesto á fuego tus santuarios,
8Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez;
9No vemos ya nuestras señales:
10¿Hasta cuándo, oh Dios, el angustiador nos afrentará?
11¿Por qué retraes tu mano, y tu diestra?
12Empero 74.12 Sal. 44.4.Dios es mi rey ya de antiguo;
13Tú hendiste la mar con tu fortaleza:
14Tú magullaste las cabezas del 74.14 Job 41.1.leviathán;
15Tú abriste fuente y río;
16Tuyo es el día, tuya también es la noche:
17Tú 74.17 Dt. 32.8. Hch. 17.26.estableciste todos los términos de la tierra:
18Acuerdáte de esto: que el enemigo ha dicho afrentas á Jehová,
19No entregues á las bestias el alma 74.19 Cnt. 2.14.de tu tórtola:
20Mira al pacto:
21No vuelva avergonzado el abatido:
22Levántate, oh Dios, aboga tu causa:
23No olvides las voces de tus enemigos: