1¡CÓMO se ha oscurecido el oro! ¡Cómo el buen oro se ha demudado!
2Los hijos de Sión, preciados y estimados más que el oro puro,
3Aun los monstruos marinos sacan la teta, dan de mamar á sus chiquitos:
4La lengua del niño de 4.4 Sal. 22.15.teta, de sed se pegó á su paladar:
5Los que comían delicadamente, asolados fueron en las calles;
6Y aumentóse la iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma,
7Sus 4.7 Nm. 6.2.Nazareos fueron blancos más que la nieve, más lustrosos que la leche.
8Oscura más que la negrura es la forma de ellos; no los conocen por las calles:
9Más dichosos fueron los muertos á cuchillo que los muertos del hambre;
10Las manos de las mujeres 4.10 Dt. 28.56,57. 1 R. 3.26.piadosas cocieron á sus hijos;
11Cumplió Jehová su enojo, derramó el ardor de su ira;
12Nunca los reyes de la tierra, ni todos los que habitan en el mundo,
13Es por los pecados de sus profetas, por las maldades de sus sacerdotes,
14Titubearon como ciegos en las calles, fueron contaminados en sangre,
15Apartaos ¡inmundos!, les 4.15 Lv. 13.45.gritaban, Apartaos, apartaos, no toquéis.
16La ira de Jehová los apartó, no los mirará más:
17Aun nos han desfallecido nuestros ojos 4.17 Jer. 37.7.tras nuestro vano socorro:
18Cazaron nuestro pasos, 4.18 2 R. 25.4,5.que no anduviésemos por nuestras calles:
19Ligeros fueron nuestros perseguidores 4.19 Jer. 4.13.más que las águilas del cielo:
20El resuello de nuestras narices, el ungido de Jehová,
21Gózate y alégrate, hija de Edom, la que habitas en tierra de 4.21 Jer. 25.20.Hus:
22Cumplido es tu castigo, oh hija de Sión: