1¡Grande es Yavé y digno de suprema alabanza!
2Hermosa elevación, el gozo de toda la tierra
3En sus palacios ʼElohim se presentó como una Fortaleza.
4Porque ciertamente se aliaron los reyes,
5La miraron, fueron asombrados.
6Allí se apoderó de ellos un temblor,
7Con el viento que sopla del oriente
8Como lo oímos, lo vimos en la ciudad de Yavé de las huestes,
9Nos acordamos de tu misericordia, oh ʼElohim, en tu Templo.
10Como tu Nombre, oh ʼElohim,
11¡Alégrese la Montaña Sion!
12Anden alrededor de Sion y rodéenla.
13Observen atentamente su muro exterior.
14Porque este ʼElohim es nuestro ʼElohim,