1¡Oh cuán bendecido es el que piensa en el pobre!
2Yavé lo protegerá y le dará vida.
3Yavé lo sustentará en el lecho de dolor.
4Dije yo: Oh Yavé, ten compasión de mí.
5Mis enemigos hablan mal de mí y preguntan:
6Cuando viene a verme, habla falsedad.
7Todos los que me aborrecen murmuran reunidos contra mí.
8Algo perverso fue derramado sobre él.
9Aun el hombre de mi paz en quien yo confiaba,
10Pero Tú, oh Yavé, ten compasión de mí.
11En esto sé que te complaces en mí:
12En cuanto a mí, en mi integridad me sostienes,
13¡Bendito sea Yavé el ʼElohim de Israel,