1Entonces volví a mirar todas las opresiones que se cometen bajo el sol.
2Y alabé a los que murieron más que a los que aún viven.
3Pero más dichoso que ambos es el que nunca existió,
4También vi que todo trabajo y toda obra excelente brota de la rivalidad del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y correr tras el viento.
5El necio se cruza de brazos y devora su propia carne.
6Mejor es un puñado de quietud que ambas manos llenas de trabajo
7Me volví otra vez y vi esta vanidad bajo el sol:
8Hay cierto hombre solo,
9Dos pueden más que uno,
10Porque si caen, el uno levantará al otro.
11Si dos se acuestan juntos se calientan entre ellos,
12Si un hombre prevalece contra uno, dos lo resistirán.
13Mejor es joven pobre y sabio que rey viejo y necio que no recibe instrucción,
14aunque aquel para reinar salga de la cárcel, aunque en su reino nazca pobre.
15Vi a todos los que viven bajo el sol que marchaban con el joven sucesor que lo reemplaza.
16No tenía fin la muchedumbre que lo seguía. Sin embargo, los que vengan después tampoco estarán contentos con él. También esto es vanidad y correr tras el viento.