1¡Presten atención, oh cielos, y hablaré!
2Gotee como lluvia mi enseñanza,
3Porque voy a proclamar el Nombre de Yavé.
4Él es la Roca cuya obra es perfecta.
5La corrupción no es suya.
6¿Así pagan a Yavé,
7Recuerda los días de antaño.
8Cuando ʼElyón daba a cada pueblo su heredad,
9Porque la porción de Yavé es su pueblo,
10Lo halló en una tierra desértica,
11Como el águila agita su nidada,
12Yavé solo lo condujo.
13Lo hizo cabalgar sobre las alturas de la tierra,
14Mantequilla de vacas y leche de ovejas,
15Pero engordó Jesurún y tiró coces
16Lo provocaron a celos con ʼelohim extraños.
17Sacrificaron a los demonios, y no a ʼElohim,
18¡De la Roca que te creó te olvidaste,
19Yavé lo vio, y se encendió en ira
20Dije entonces: Esconderé de ellos mi rostro,
21Me movieron a celos con lo que no es ʼelohim,
22El fuego se encendió en Mí,
23Amontonaré males sobre ellos.
24Serán devastados por el hambre,
25Por fuera los desolará la espada,
26Me dije: Los dispersaría,
27Si no entendiera Yo el furor del enemigo,
28Porque son una nación carente de consejo,
29¡Quién diera que fueran sabios para entender esto!
30¿Cómo podría uno perseguir a 1.000,
31En verdad su roca no es como nuestra Roca,
32Porque la vid de Sodoma es la de ellos,
33Su vino es veneno de serpientes,
34¿No tengo esto recogido,
35Mía es la venganza y la retribución.
36Porque Yavé vindicará a su pueblo,
37Dirá: ¿Dónde están sus ʼelohim,
38¿No comían la grasa de sus sacrificios,
39Pero ahora miren que Yo, Yo soy Él,
40Porque Yo levanto mi mano al cielo,
41Cuando afile mi reluciente espada,
42Embriagaré de sangre mis flechas,
43Exalten, naciones, a su pueblo,
44Así que Moisés, acompañado por Josué, hijo de Nun, recitó a oídos del pueblo todas las palabras de este cántico.
45Cuando Moisés terminó de recitar todas esas palabras a todo Israel,
46les dijo: Apliquen su corazón a todas las palabras que testifico hoy contra ustedes, y manden a sus hijos que practiquen todas las Palabras de esta Ley.
47Porque no es palabra vana para ustedes. Ciertamente es su vida, y por ella prolongarán los días en la tierra adonde ustedes van para poseerla, al pasar el Jordán.
48Y aquel mismo día Yavé habló a Moisés:
49Sube a esta montaña Abarim, a la montaña Nebo, que está en la tierra de Moab frente a Jericó, y contempla la tierra de Canaán que Yo doy en posesión a los hijos de Israel,
50y muere en la montaña a la cual tú subes, y sé reunido a tu pueblo, como murió tu hermano Aarón en la montaña Hor, y fue reunido a su pueblo.
51Porque pecaron contra Mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de Meriba en Cades, en el desierto de Zin, al no santificarme entre los hijos de Israel.
52Por eso verás la tierra delante de ti, pero no entrarás allá, a la tierra que doy a los hijos de Israel.