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Salmos 88

SpaPlatense: Biblia Platense (Straubinger) · espanhol

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1Maskil de Etán ezrahita.

2Quiero cantar eternamente las misericordias de Yahvé; que mi boca anuncie tu fidelidad de generación en generación.

3Porque Tú dijiste: “La misericordia está afianzada para siempre”, y en el cielo afirmaste tu fidelidad:

4“He hecho un pacto con mi escogido, he jurado a David, mi siervo:

5Para siempre haré estable tu descendencia; daré firmeza a tu trono por todas las generaciones.”

6Los cielos pregonan tus maravillas, oh Yahvé, y tu fidelidad la asamblea de los santos.

7Porque ¿quién en los cielos se igualará a Yahvé, y quién entre los hijos de Dios será semejante a Él?

8Dios es glorificado en la asamblea de los santos; grande y formidable sobre cuantos le rodean.

9¡Yahvé, Dios de los ejércitos! ¿Quién como Tú? Poderoso eres, oh Yah, y tu fidelidad te circunda.

10Tú señoreas la soberbia del mar, Tú domas la altivez de sus olas.

11Tú hollaste a Rahab como a un cadáver; con el poder de tu brazo dispersaste a tus enemigos.

12Tuyos son los cielos y tuya es la tierra, Tú cimentaste el orbe y cuanto contiene.

13Tú creaste el Septentrión y el Mediodía; el Tabor y el Hermón se estremecen al Nombre tuyo.

14Tú tienes el brazo poderoso, fuerte es tu mano, sublime tu diestra.

15Justicia y rectitud son las bases de tu trono; la misericordia y la fidelidad van delante de Ti.

16¡Dichoso el pueblo que conoce el alegre llamado! Caminará, oh Yahvé, a la luz de tu rostro.

17Continuamente se regocijará por tu Nombre, y saltará de exultación por tu justicia.

18Porque Tú eres la gloria de su fortaleza, y por favor tuyo será exaltado nuestro poder.

19Pues de Yahvé es nuestro socorro, del Santo de Israel, que es nuestro Rey.

20Hablaste un día en visiones a tus santos, y dijiste: “He impuesto la corona a un héroe, he ensalzado al escogido de entre mi pueblo.

21He descubierto a David, mi siervo, lo he ungido con mi óleo santo,

22para que mi mano esté con él siempre y mi brazo le dé fortaleza.

23No lo engañará el enemigo; ni el maligno lo humillará.

24Pues Yo destrozaré delante de él a sus enemigos, y destruiré a los que le odian.

25Mi fidelidad y mi gracia están con él; y en mi Nombre será exaltado su poderío.

26Extenderé su mano sobre el mar, y su diestra sobre los ríos.

27Él me invocará: “Tú eres mi Padre; Tú mi Dios y la roca, de mi salud.”

28Y Yo lo haré primogénito; el más excelso entre los reyes de la tierra.

29Le guardaré mi gracia eternamente, y para él será firme mi alianza.

30Haré durar para siempre su descendencia, y su trono como los días de los cielos.

31Si sus hijos abandonaren mi Ley y no caminaren en mis preceptos,

32si violaren mis disposiciones y no guardaren mis mandamientos,

33castigaré con la vara su delito, y con azotes su culpa;

34pero no retiraré de él mi gracia, ni desmentiré mi fidelidad.

35No violaré mi pacto, ni mudaré cuanto han dicho mis labios.

36Juré una vez por mi santidad; ¿acaso quebrantaré mi palabra a David?

37Su descendencia durará eternamente, y su trono como el sol delante de Mí,

38y como la luna, firme para siempre, testigo fiel en el cielo.

39Sin embargo Tú (nos) has rechazado y echado fuera, te has irritado gravemente contra tu ungido;

40has despreciado el pacto con tu siervo, profanaste su corona (echándola) a tierra.

41Has destruido todas sus murallas, has reducido a ruinas sus fortificaciones.

42Lo saquearon cuantos pasaron por el camino, ha venido a ser el ludibrio de sus vecinos.

43Levantaste la diestra de sus adversarios, llenaste de regocijo a todos sus enemigos.

44Le embotaste el filo de su espada, y no le sostuviste en el combate.

45Apagaste su esplendor y derribaste por tierra su trono.

46Abreviaste los días de su juventud, lo cubriste de ignominia.

47¿Hasta cuándo, Señor? ¿Te esconderás para siempre? ¿Arderá tu ira como el fuego?

48Recuerda lo que es la vida; ¿acaso habrías creado en vano a los hijos de los hombres?

49¿Qué hombre podrá sobrevivir sin ver la muerte, y sustraer su vida a las garras del sepulcro?

50¿Dónde están, Señor, tus antiguas misericordias, las que a David juraste por tu fidelidad?

51Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos: llevo yo en mi pecho las hostilidades de los gentiles,

52el insulto con que tus enemigos persiguen, oh Yahvé, persiguen los pasos de tu ungido.

53Bendito sea el Señor eternamente. ¡Así sea! ¡Así sea!

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